Cuántas vacaciones marca la ley
El artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores establece que las vacaciones anuales retribuidas son las que se pacten en el convenio colectivo o en el contrato, y que en ningún caso pueden ser menos de 30 días naturales. Los convenios pueden mejorar ese mínimo o expresarlo en días laborables.
Vacaciones si no trabajas el año completo
Si empiezas a trabajar a mitad de año, o tu contrato termina antes del 31 de diciembre, no te corresponden los 30 días enteros, sino la parte proporcional. Lo recoge el Convenio 132 de la OIT sobre vacaciones pagadas, ratificado por España en 1974: quien trabaja menos de un año tiene derecho a vacaciones proporcionales a la duración de sus servicios en ese año.
Cómo se calcula, paso a paso
- Cuenta los días trabajados en el año, incluidos el primero y el último. Del 1 de julio al 31 de diciembre de 2026 son 184 días.
- Multiplica tus días de vacaciones anuales por los días trabajados: 30 × 184 = 5.520.
- Divide entre los días del año (365, o 366 si es bisiesto): 5.520 ÷ 365 = 15,12 días.
Si lo prefieres por meses, divide tus días anuales entre 12 y multiplica por los meses trabajados. Con 30 días al año son 2,5 días por mes: 6 meses dan 15 días.
Días naturales o laborables
Los 30 días de la ley son naturales: cuentan todos, también fines de semana y festivos dentro del periodo de vacaciones. Si tu convenio habla de días laborables (por ejemplo, 22 al año), pon esa cifra y elige «laborables»: la proporción se calcula igual.
Las vacaciones no se cambian por dinero
Mientras dura el contrato, las vacaciones tienen que disfrutarse: el artículo 38 dice que no son sustituibles por compensación económica. Al terminar la relación de trabajo, el artículo 11 del Convenio 132 de la OIT reconoce el derecho a las vacaciones pagadas proporcionales al tiempo de servicio.
Lo que esta herramienta no hace
- No conoce tu convenio: pon tú los días de vacaciones que te da.
- No decide el redondeo, que depende del convenio o de la empresa.
- No calcula cuánto dinero te corresponde por las vacaciones no disfrutadas en un finiquito.